» Riccia fluitans – Linnaeus (1753)
Nombre común:
Riccia, hepática.
Familia:
Ricciaceae.
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Distribución:
Cosmopolita.
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Forma:
Esta planta hepática acuática tiene un cuerpo en forma de tridente,
de un vivo color verde. Al crecer unas junto a otras forman densas
masas vegetales que cubren la superficie del agua. Muy apropiada
para el refugio de alevines.
Tamaño:
1-2 cm de ancho. Espesor según el volumen de la capa. Si se deja
acumular y cuenta con buenos factores de crecimiento
(micronutrientes, luz, CO2) puede alcanzar varios centímetros. Con
abono de CO2 se observa fácilmente como esta planta desprende burbujas
de oxígeno.
Forma de propagación:
Por división espontánea. En condiciones favorables se multiplica
rápidamente en la superficie.
Variedades:
Según Tropica existen 4 variedades de esta planta, difíciles
de distinguir a simple vista:
Variedad japonesa: de hojas más finas, es la más adecuada para su uso en forma sumergida, enraízada.
Variedad europea: es menos útil que la anterior para el propósito de servir como tapizante y su uso queda prácticamente restringido a mantenerse emergida.
Variedad thailandesa: de hojas más anchas. Tampoco prospera adecuadamente sumergida.
Variedad de Singapur: de color más oscuro. Tampoco funciona bien en forma sumergida.
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Temperatura:
10° a 30°C.
Agua:
pH: 5.5 - 7.5 GH: 2-12ºd
Iluminación:
Alta-muy alta.
Tipo de sustrato:
Al ser una planta flotante crece en superficie, sin necesidad
de sustrato. No obstante, en zonas húmedas (fango), tiene
la capacidad de propagarse en forma terrestre con pequeños
rizomas que lo anclan. Esta facultad ha sido aprovechada por
Takeshi Amano y muchos inspirados por él para fijarla en el
sustrato y en superficies sólidas, como rocas y troncos. Para ello
hay que sujetar la planta a la superficie donde queremos que enraíce
con hilo de nylon o una redecilla para el pelo y dejarla así
bastante tiempo. Para crecer de esta forma necesita una luz
muy intensa (por encima de 1W/litro) además de suministro de CO2...
de lo contrario el intento está condenando al fracaso. Aun
consiguiendo su enraizamiento, la planta, al propagarse, tiene
tendencia a soltarse y volver a la superficie. Es más fácil obtener su enraizamiento sobre soportes en forma emergida pero con riego constante y humedad muy alta (en zonas emergidas de paludarios o terrarios).
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Dificultad:
Media en su forma flotante. Muy alta en su forma enraízada-sumergida.
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Ficha realizada por:
Jorge las Heras
Colaboradores:
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Actualizado: 11-11-2007
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