Tateurndina ocellicauda
   

 Tateurndina ocellicauda - Nichols, 1955
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Nombre común: Durmiente, Dormidor. Killi-gobio. En inglés se le denomina “Peacock gudgeon”, "Peacock Goby", “Eye-Spot Sleeper” y "Rainbow Gudgeon".

Primera descripción: Esta especie fue descubierta en 1953, recogida en Peria Creek, un afluente del río Kwagira en Nueva Guinea. En 1955 fue descrita oficialmente por John T. Nichols en la publicación oficial del American Museum of Natural History de Nueva York.

Su introducción en el hobby de la acuariofilia es mucho más reciente. Primero fueron importados en Australia en 1982 por Barry Crockford, con unos ejemplares capturados en Safia Creek. Un poco más tarde ese mismo año, algunos ejemplares fueron llevados a Europa por el alemán Heiko Bleher, capturados en Safia-Tal.

Clasificación:
Orden: Perciformes.
Familia: Eleotridae, (Gobios durmientes).

Los miembros de la familia Eleotridae no son verdaderos gobios (Gobiidae), de los que se diferencian especialmente por las aletas pélvicas: mientras que en Eleotridae estas son independientes, en Gobiidae están unidas.

La mayoría de los peces de la familia son algo grandes (hasta 60 cm para Dormitator maculatus), de color marrón apagado, con poco color y bastante agresivos, pero T. ocellicauda es una excepción a todo eso.

La familia Eleotridae incluye los géneros Dormitator, Bunaka, Eleotris, Erotelis, Thalasseleotris, Mogurnda, Bostrychus, Bostrichthys, Hypseleotris, Kimberleyeleotris, Grahamichthys, Milyeringa, Gobiomorphus, Gobiomorus, Thypleotris, Guavina, Incara, Oxyeleotris, Microphilypnus, Butis, Ophieleotris, Belobranchus, Calumia, Kribia, Ratsirakia, Odonteleotris, Ophiocara, Philypnus y Microphilynus.
Biotopo:
Arroyos y ríos de corriente lenta en Nueva Guinea.

Distribución:
Procede de los ríos y lagunas de las tierras bajas de Nueva Guinea, al este de la isla de Papúa-Nueva Guinea.

Ha sido introducido en Northern Queensland, Australia, donde en la actualidad es más común que en su propio lugar de origen.
Forma:
Recuerda de alguna manera a los killis del género Aphyosemion, a los que se asemeja en forma y disposición de las aletas. Cuerpo en forma de torpedo, con las aletas pélvicas separadas (lo que le diferencia de los gobios). Aletas dorsal y anal retrasadas y dispuestas en forma de flecha.

Diagnosis: 8-9 espinas duras flexibles y 13-14 radios blandos en la aleta dorsal. Una única espina en la aleta anal seguida de 13-14 radios blandos.

Coloración:
T. ocellicauda no es sólo el más colorido de su familia, sino uno de los peces de acuario más coloridos.

La coloración de fondo es azul celeste, surcado por varias rayas verticales a lo largo de todo el cuerpo, algunas de las cuales se interrumpen y forman puntos.

Las aletas impares (dorsal, anal y caudal) tienen un reborde amarillo, más definido en las hembras. La mayoría de las hembra tiene un reborde negro en la aleta anal, pero es un rasgo que se ha encontrado también en alguna ocasión en machos, por lo que no es un diferenciador fiable. Las aletas impares de los machos muestran más radios rojos sobre un fondo azul más oscuro que el del cuerpo. Las hembras muestran también una mancha de color amarillo pálido en el vientre.

Ambos sexos muestran la mancha (ocelo) sobre el pedúnculo caudal que da nombre a la especie.

Tamaño:
Los machos crecen hasta 6-7 cms. y las hembras hasta 4-5.

Diferencias sexuales:
Los machos son algo mayores y tienen una distintiva joroba en la cabeza, así como una mandíbula más robusta. La mayoría de las hembras muestran una línea negra que recorre la parte inferior de la aleta anal y un vientre amarillo que exhiben ante los machos de una manera muy similar a como lo hacen las de Pelvicachromis pulcher (el conocido “Kribensis”). Las demás diferencias pueden leerse en el apartado de “Coloración”.
Temperatura:
20º-26ºC

Agua:
Datos recogidos por Heiko Bleher en su entorno natural hablan de una temperatura de entre 21 y 22ºC; pH 6.8 a 7.6 y una dureza de aproximadamente 4ºdGH. En acuario lo mejor es respetar estos parámetros, aunque temperatura y dureza pueden ser ligeramente más altas. La filtración con turba hace que muestren sus mejores colores.

Acuario:
Desde 40 litros para una pareja, mayor para un grupo o para acuarios con más peces. Fondo de arena suave y plantas, con numerosos escondites y cuevas.



Alimentación:
No aceptan bien el alimento seco en escamas o gránulos y aunque algunos ejemplares consiguen acostumbrarse, otros lo rechazan por completo. Prefieren alimento vivo o bien congelado de buena calidad, como artemia, larva de mosquito, gusanos grindal, blackworms o dafnia. Los ejemplares criados en cautividad se adaptan mejor a la comida seca que los capturados en la naturaleza.

En la naturaleza su dieta está compuesta por insectos terrestres, gusanos, pequeños crustáceos acuáticos y larvas de insectos acuáticos.
Comportamiento:
Son peces muy pacíficos excepto en el período de reproducción, en el que los machos pueden mostrarse algo más agresivos hacia las hembras, a las que empujan constantemente en los flancos para incitarlas a desovar, sin causarlas daños, aunque pueden ser bastante pesados. En ese periodo también pueden mostrarse territoriales hacia otros compañeros de acuario, pero es raro que produzcan daños en alguna de estas agresiones.

Los machos pueden ser algo agresivos entre ellos, aunque las luchas por el territorio no suelen dar lugar a heridas y si hay suficiente espacio incluso pueden convivir dos o más machos juntos, pero en acuarios pequeños es mejor alojar un solo macho.

No son buenos nadadores. Habitan en el fondo del tanque la mayoría del tiempo.

Esperanza de vida:
Más de cinco años.

Reproducción:
Para la reproducción eligen cavidades naturales o bien, en el acuario, tubos de barro o de PVC dispuestos al efecto. Una pequeña maceta invertida o tumbada también les puede valer. En ausencia de ella pueden poner los huevos en el exterior, debajo de alguna superficie dura, eligiendo una zona abrigada y resguardada.

El macho nada alrededor de la cueva cuando una hembra se acerca al refugio, exhibiendo sus aletas desplegadas y sus más vivos colores. Cuando la hembra se acerca parece señalarle con sus aletas la entrada a la cueva, en una invitación a entrar. Si la hembra acepta, esta permanecerá dentro mientras el macho realiza continuas excursiones del interior al exterior para controlar el perímetro exterior del refugio.

Cuando la hembra se decide a poner los huevos, el macho espera bastante a depositar su esperma, esperando a que haya bastantes huevos o, en ocasiones, a que la labor por parte de la hembra haya finalizado. Una vez fertilizados los huevos, el macho la expulsa de la cueva sin contemplaciones y asume todas las responsabilidades de la incubación y la crianza. La hembra ya no toma parte en el proceso e incluso puede depredar sobre huevos y alevines si el macho se despista.

Las hembras pueden poner entre 30 y 200 huevos. Estos son de color lechoso, transparentes, y son depositados siempre en el techo de la cueva. El macho se coloca muy cerca de ellos proporcionándoles oxígeno con las aletas.. Los huevos eclosionan entre 3 y 5 días después, dependiendo de la temperatura.

Antes de llegado el momento de la eclosión o inmediatamente después –al comenzar la natación libre– es cuando hay que retirar al macho o bien a los huevos, porque el padre que de forma tan protectora ha cuidado los huevos, suele no reconocer a los alevines. Incluso es posible retirarlos en el primer momento y colocarlos en un pequeño acuario con un aireador muy cerca que oxigene a los huevos, sin que las burbujas lleguen a tocarlos, incubándolos así de forma artificial.

Si se quiere intentar la reproducción natural, sin retirar a los huevos ni al padre, es necesaria la planta de numerosas plantas flotantes entre las que puedan esconderse los alevines.

Los alevines –de aspecto transparente al nacer, como los huevos de los que salen– aceptan bastante bien los nauplios de artemia recién eclosionados y, si hay plantas en los alrededores que contengan infusorios (como el musgo de Java), también pastarán en él. También conviene la disposición de plantas flotantes con raíces protectoras (salvinia, lemna, ceratophylum, etc.) ya que en su primera fase, los alevines nadan en la zona superior del acuario, y van descendiendo hacia el fondo conforme van creciendo.

El crecimiento es relativamente lento, y con un mes de vida miden entre 1,5 y 2 cm. Siguen siendo de aspecto transparente sin color. La primera señal de color que desarrollan es el ocelo del pedúnculo caudal que da nombre a la especie, que empieza a ser visible entre las 5-9 semanas de vida. Con tres meses edad ya presentan la misma forma que los adultos, pero la coloración es pálida con algunos reflejos amarillentos y azules y no es posible sexarlos aún hasta dos meses después.

Los cambios de agua para mantener la calidad de la misma son fundamentales, ya que los alevines son muy sensibles a los nitratos.
Ficha realizada por: Jorge las Heras
Colaboradores: ---
Editada por: J.H.
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Actualizado: 07-12-2006
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