Bombina orientalis.
(Sapillo de vientre de fuego oriental)
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(Sapos de vientre rojo).
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Bombina orientalis (Boulenger, 1890)
Nombre común:
Sapillo vientre de fuego oriental, Sapo vientre de fuego oriental, oriental fire-bellied toad.
Familia:
Bombinatoridae.
Biótopo:
Habita en las proximidades de las aguas encharcadas ricas en vegetación acuática o incluso en los pequeños charcos que se forman tras las precipitaciones.
Distribución:
Este de Siberia y partes de China y Corea.
Actualmente no está catalogada como especie protegida ni necesita ningún tramite especial su comercialización.
Forma:
Pequeño anuro de cuerpo rechoncho y extremidades cortas con un dorso verrugoso con pequeñas espinas que dan un aspecto áspero y que contrastan con un vientre liso y suave al tacto.
Las extremidades anteriores presentan 4 dedos mientras que las posteriores presentan 5 así como una membrana interdigital mucho más aparente.
Los ojos son grandes y sobresalen encima de la cabeza delante de los cuales encontramos un par de orificios nasales típicos.
Coloración:
El dorso presenta un brillante color verde con una serie de manchas negras distribuidas más o menos de forma regular encima de él. Contrasta perfectamente con el vientre que aun presentando también manchas negras presenta un fondo de intenso color rojo a veces anaranjado siendo esta característica la causa del nombre común del animal: sapo vientre de fuego.
Tamaño:
El tamaño medio oscila entre los 4 y 5 cm.
Diferencias sexuales:
Necesitamos un poco de práctica para poder diferenciar con cierta seguridad si estamos ante un macho o una hembra sobre todo es fácil conseguirlo si comparamos entre diferentes individuos o bien hemos visto muchas Bombinas.
Los machos suelen presentar unas callosidades de tipo córneo en el interior de las extremidades y de los tres primeros dedos de las manos y tres últimos de los pies.
Temperatura:
Animal oriundo de climas frescos tolera perfectamente un acuaterrario sin calefacción donde haya la posibilidad de una hibernación a bajas temperaturas 6-8ºC.
Como término medio recomendaremos las temperaturas entorno a los 18-24ºC como las recomendables si bien valores más altos o incluso más bajos son perfectamente tolerados.
Agua:
Tolera un amplio rango de condiciones de agua si bien deberemos evitar los extremos como siempre obtaremos por una agua limpia, libre de cloro, cloraminas y metales pesados. Para facilitarnos el trabajo podemos equipar la zona acuática con un pequeño filtro que depure el agua biológicamente sin embargo resultará imprescindible realizar de tanto en tanto una renovación total del agua debido a la gran cantidad de detritus que se puede llegar a acumular tanto de restos de sustrato como heces de los animales.
Acuario:
El tamaño del recipiente estará en función del número de ejemplares que deseemos tener sin embargo como siempre es recomendable que proveamos a nuestros animales cuanto mayor espacio esté en nuestras manos.
El acuaterrario estará formado por una parte terrestre y una parte acuática. La parte terrestre consistirá en aproximadamente dos tercios de la superficie total de acuaterrario y estará formada por un sustrato a base de tierra de jardín a ser posible libre de productos químicos sobre el cual colocaremos unos cuantos troncos, corchos, musgos y algunas plantas para que creen un entorno más natural.
Limitando con la parte acuática podemos colocar algunos cantos rodados o pedazos de corcho y musgo para evitar que mucho sustrato de la zona terrestre caiga a la parte acuática aunque evitarlo del todo es imposible.
La parte acuática no es necesario que tenga mucha profundidad con aproximadamente cuatro dedos es más que suficiente sin embargo aunque diéramos más profundidad no sería un problema puesto que las Bombinas son buenas nadadoras simplemente deberemos facilitar la salida del agua.
Mi recomendación es no colocar ningún tipo de sustrato en la parte acuática para facilitar las tareas de limpieza sin embargo esto no quita el poder colocar plantas acuáticas puesto que existen algunas que pueden flotar libremente como son las Elodeas, musgo de Java (Vesicularia dubyana), Ceratophyllum, etc... de modo que la ausencia de sustrato no es ningún problema. También crea un entorno muy natural la utilización de lenteja de agua (Lemna minor).
La iluminación es imprescindible para la vegetación así como también es de gran utilidad para recrear un ritmo día/noche en nuestros animales sin embargo estos últimos tendrían suficiente con la claridad procedente de alguna ventana siendo esto insuficiente para las plantas de modo que un fluorescente de espectro total nos solucionará el problema.
La otra opción y la cual utilizo es mantener el acuaterrario en el exterior de este modo la naturaleza por sí misma se encarga de iluminar el acuaterrario de forma totalmente natural.
Evitemos eso sí que situar el acuaterrario en zonas de excesiva insolación o mataremos a nuestros anfibios con el calor siendo preferible un lugar sombreado donde reciba durante algunas horas del día algunos rayos del sol.
El acuaterrario debe gozar de una buena ventilación de modo que en lugar de las tapas clásicas de los acuarios es recomendable colocar una rejilla o malla mosquitera que permita una renovación constante del aire y evite la formación de aire viciado que tan perjudicial resulta para los animales.
Mediante pulverizaciones regulares así como la presencia misma de la parte acuática y de las plantas ya crearán un ambiente de humedad en el acuaterrario.
Si queremos colocar un filtro en la parte acuática nos servirá cualquiera de los utilizados para acuario de esos de esponja con un poco de carbón activo colocado de forma ocasional para aclarar un poco el agua.
Respecto a la hibernación si tenemos el terrario en el exterior en zonas donde el clima sea frío bastará con dejar a los animales en ese mismo terrario todo el año sin embargo resguardémoslo de las heladas. Si este no es el caso siempre podemos colocar a los animales en pequeños tarros de plástico con musgo húmedo y colocarlo en el frigorífico durante un par de meses.
Es importante recordar que para que tenga lugar la reproducción los animales deben hibernar así como también supone un beneficio para su salud siendo sin embargo muy importante asegurarnos que los animales gozan de buena salud y están bien alimentados antes de iniciar el proceso así como revisaremos periódicamente su estado y nivel de humedad de las tarrinas.
Alimentación:
Se nutren de pequeños invertebrados que cazan tanto en tierra como en la superficie del agua de modo que es imprescindible como ya se ha comentado para muchos otros animales que seamos capaces de ofrecer una dieta variada a nuestras Bombinas y de esta forma garantizaremos que reciben una dieta equilibrada que es lo más importante y sin la necesidad de ningún complemento vitamínico mineral.
Podemos basar la dieta en: grillos, saltamontes, pequeñas mariposas, polillas de la cera, moscas, algunas larvas de tenebrio de forma ocasional, pequeños limacos, lombrices e incluso pequeños pececillos son capturados.
Para enriquecer la comida viva podemos suministrar por ejemplo a los grillos frutas y verduras antes de dárselos a nuestras Bombinas de modo que aumentamos el contenido vitamínico mineral de éstos y lo mismo sirve para cualquier otro animal sean o no anfibios.
Comportamiento:
Son anuros bastante ligados al medio acuático así que no es raro encontrarlos flotando libremente en el agua entre la vegetación buena parte del tiempo sin embargo gustan de salir a descansar a tierra firme sobre todo si el clima es húmedo.
De costumbres crepusculares y nocturnas, suele frecuentar tras la caída del sol las zonas de pequeños charcos donde va en busca de sus presas preferidas.
Si se ven amenazadas e imposibilitadas de huir adoptan una postura muy curiosa de barca que consiste en estiradas en el suelo levantar extremidades anteriores y posteriores para enseñar el vientre a modo de disuasión para los depredadores.
Por otro lado si nadie quisiera comérselas, su piel segrega sustancias de sabor desagradable que repelen cualquier ataque y que incluso pueden provocar alergias a personas sensibles de modo que evitemos como siempre la manipulación de anfibios por el bien del animal y el nuestro.
Reproducción:
Tras la llegada de la época de lluvias y el buen tiempo, los machos se acercan a las charcas y desde estratégicas posiciones realizan sus reclamos característicos a veces inapreciables en la distancia para el oído humano debido a que no son tan sonoros como los de otros muchos anuros.
El reclamo de los machos basado en un melódico "uh...uh..." atrae a las hembras desde sus escondites al frezadero e incluso producen pequeñas vibraciones en el agua con las patas que parecen servir también de reclamo para éstas.
Los machos entran en un frenesí durante esta época de modo que incluso es posible ver como se aferran a cualquier anfibio que pasa cerca suyo sea o no de su misma especie como al menos se puede observar en cautividad e incluso se observan "falsos" amplexos entre machos.
Cuando finalmente una hembra se acerca al territorio de un macho se produce la cópula sujetándola firmemente el macho por la región lumbar con ayuda de las estructuras córneas de sus dedos y extremidades y se produce la liberación y fecundación de los huevos que quedan adheridos en las plantas acuáticas y pasados aproximadamente unos 8-10 días se produce la eclosión de los mismos.
Los renacuajos no presentan la coloración de los padres al nacer apareciendo en su máximo esplendor pasada la metamorfosis sin embargo los descendientes suelen tener una coloración algo más pálida que los progenitores que puede ser acentuada mediante el suministro de carotenos por ejemplo dando de comer a presas alimentos como zanahorias, pimiento rojo, etc...
La alimentación de los renacuajos se basa en algas básicamente pasando después de la metamorfosis típica a alimentarse de pequeños invertebrados tales como Drosophilas y otros pequeños invertebrados hasta que alcanzan el tamaño de los padres.
Tanto los renacuajos como los juveniles son depredados por los adultos de modo que es necesario una vez producida la puesta de huevos su traslado a otro recipiente para su posterior cría.
Para llevar a cabo la cría de los renacuajos nos bastará con un pequeño acuario provisto incluso de un simple filtro de placas para que depure el agua y de este modo evitaremos que los pequeños renacuajos sean absorbidos por las clásicas potentes bombas de los filtros interiores.
Ficha realizada por:
AlbertoM
Colaboradores:
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Actualizado: 30-10-2007
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Atlas Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 2003-2007. España.
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